Palma de Mallorca es una ciudad que combina historia, mar y gastronomía en cada rincón. Si es tu primera vez en la isla (o incluso si ya has venido), hay lugares imprescindibles que deberías incluir en tu ruta.
En este artículo te contamos qué ver en Palma de Mallorca para aprovechar al máximo tu visita.
No puedes empezar tu recorrido sin visitar la imponente Catedral de Palma, conocida como La Seu. Es uno de los edificios góticos más impresionantes de Europa y destaca por tener una de las bóvedas más altas del mundo.
Además, alberga uno de los rosetones góticos más grandes que existen, creando un espectáculo de luz único en su interior.
Justo a sus pies se encuentra el Parc de la Mar, un lugar perfecto para pasear, relajarte y disfrutar de unas vistas espectaculares con el mar de fondo.
A pocos metros de la Catedral se encuentra el Palacio de la Almudaina, antigua residencia real. Este edificio tiene origen islámico y fue transformado tras la conquista cristiana, lo que lo convierte en un lugar fascinante desde el punto de vista histórico y arquitectónico.
Si quieres recorrer la ciudad sin preocuparte por desplazamientos, una muy buena opción es el bus turístico. Desde la zona de la Catedral puedes subir fácilmente y hacer un recorrido por los puntos más importantes de Palma.
Entre sus paradas destacan:
Es una opción ideal si tienes poco tiempo o simplemente quieres una experiencia más cómoda.
Desde la Catedral puedes bajar hacia el mar y pasear tranquilamente por la zona del Parc de la Mar o continuar hasta la antigua lonja. Esta área está llena de encanto, con calles históricas, terrazas y rincones perfectos para hacer una pausa.
Después de un día recorriendo la ciudad, nada mejor que disfrutar de la gastronomía local. Una de las paradas más recomendadas es en la zona de Jaime III.
Allí encontrarás lugares tradicionales como Can Joan de S’Aigo, donde podrás probar dulces típicos como:
Una experiencia imprescindible para cerrar el día con buen sabor de boca.
Palma de Mallorca es una ciudad que se puede disfrutar en un día, pero que deja huella para mucho más. Historia, cultura, paisajes y gastronomía se combinan para ofrecer una experiencia completa.
Si estás organizando tu viaje, planifica bien tu ruta y combina visitas culturales con momentos de relax… y, por supuesto, alguna experiencia en el mar.